Aventuras del capitan Hatteras
Aventuras del capitan Hatteras LA FOCA Y EL OSO
HATTERAS y el doctor se metieron en la casa.
—Ya sabéis —dijo el primero— que los osos del polo persiguen a las focas, que son su principal alimento. Las acechan desde los bordes de las quebrajas por espacio de dÃas enteros y las ahogan entre sus patas apenas aparecen en la superficie de los hielos. La presencia de una foca no puede espantar a un oso. Todo lo contrario.
—Creo adivinar vuestro proyecto —dijo el doctor—; es peligroso.
—Pero ofrece probabilidades de éxito —respondió el capitán—, y, por consiguiente, debemos emplearlo. Voy a vestirme con la piel de foca y a echarme al campo de hielo. No perdamos tiempo. Cargad vuestra escopeta y dádmela.
El doctor no tenÃa nada que argüir, pues él hubiera hecho lo mismo que iba a intentar su compañero. Salió de la casa proveyéndose de dos hachas, una para Johnson y otra para él, y después, acompañado de Hatteras, se dirigió al trineo.
Allà tomó Hatteras su traje de foca, cuya piel le cubrÃa casi completamente.
