Aventuras del capitan Hatteras
Aventuras del capitan Hatteras El 21 de agosto los viajeros, cortando al sesgo, llegaron a la entrada del estrecho de Glacier, donde se aventuraron por el icefield, y al dÃa siguiente alcanzaron la isla Coburgo, que atravesaron en menos de dos dÃas entre borrascas de nieve.
Pudieron entonces volver a tomar el camino más fácil de los campos de hielo, y, al fin, el 24 de agosto pusieron los pies en el Devon Septentrional.
—Ahora —dijo el doctor— no nos queda más que atravesar esta tierra y ganar el cabo Warender, a la entrada del estrecho de Lancaster.
Pero el tiempo se puso espantoso y muy frÃo; las ráfagas de nieve y los torbellinos recobraron su violencia invernal, y los viajeros sentÃan agotarse sus fuerzas. Las provisiones estaban casi apuradas, y todos tuvieron que reducir a una tercera parte de ración para poder dar a los perros una alimentación proporcionada a su trabajo.