Aventuras del capitan Hatteras

Aventuras del capitan Hatteras

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—Es verdad; pero, por triste que sea, ofrece un albergue suficiente a algunos habitantes, y hasta a europeos civilizados.

—Sin duda. En Disko, en Uppernawik, encontraremos hombres que consienten en vivir en tan crueles climas; pero yo siempre he creído que permanecen en ellos por fuerza y no voluntariamente.

—Es muy posible. Sin embargo, el hombre se acostumbra a todo, y esos groenlandeses no me parecen tan dignos de lástima como los trabajadores de nuestras grandes ciudades. Podrán ser desgraciados, pero a buen seguro no son miserables. Y digo desgraciados, sin que esta palabra exprese con toda exactitud mi pensamiento. En efecto, si no gozan ellos del bienestar de los países templados, acostumbrados a este rudo clima, encuentran en él evidentemente goces que nosotros ni siquiera concebimos.

—Así debe de ser, señor Clawbonny, puesto que el cielo es justo; pero muchos viajes me han traído a estas costas, y siempre han oprimido mi corazón estas tristes soledades. Hubiera convenido dar a los cabos, a los promontorios y a las bahías nombres más agradables, pues el cabo de los Adioses y el cabo Desolación no son los más propios para atraer a los navegantes.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker