Cinco semanas en globo
Cinco semanas en globo -¡Atención! -dijo el doctor Fergusson-. Nos acercamos al Rubeho, cuyo nombre significa en la lengua del país "paso de los vientos".
Haremos bien en doblar a cierta altura los agudos picachos. Si mi mapa es exacto, subiremos hasta una altura de más de cinco mil pies.
-¿Alcanzaremos con frecuencia esas zonas superiores ?
-Rara vez; la altura de las montañas de África es menor, según parece, que la de las de Europa y Asia. Pero, de todos modos, el Victoria las salvará sin dificultad alguna.
En poco tiempo el gas se dilató, bajo la acción del calor y el globo tomó una marcha ascensional muy pronunciada. La dilatación del hidrógeno no ofrecía ningún peligro, y la vasta capacidad del aeróstato no estaba llena más que en sus tres cuartas partes. El barómetro, mediante una depresión de unas ocho pulgadas, indicó una elevación de seis mil pies.
-¿Podríamos estar subiendo así mucho tiempo? -preguntó Joe.