Cinco semanas en globo
Cinco semanas en globo -Completamente. Las fuentes del Nilo Blanco, del Bahr-el-Abiad, están sumergidas en un lago que parece un mar; allà es donde el rÃo nace. Sin lugar a dudas, la poesÃa saldrá perdiendo, pues gustaba atribuirle a este rey de los rÃos un origen celestial. Los antiguos lo llamaron océano, y algunos creyeron que procedÃa directamente del sol. Pero es preciso ceder y aceptar de vez en cuando lo que la ciencia nos enseña. Quizá no haya sabios siempre; pero siempre habrá poetas.
-Aún se distinguen cataratas -dijo Joe.
-Son las cataratas de Makedo, a tres grados de latitud. ¡No hay nada más exacto! ¡Qué lástima que no hayamos podido seguir por espacio de algunas horas el curso del Nilo!
-Y allá abajo, delante de nosotros -dijo el cazador-, distingo la cima de una montaña.
-Es el monte Logwek, la montaña temblorosa de los árabes. Toda esta comarca ha sido explorada por Debono, que la recorrÃa bajo el nombre de Letif Effendi. Las tribus próximas al Nilo son enemigas unas de otras y tienden a exterminarse mutuamente. Imaginaos cuántos peligros habrá tenido que afrontar Debono.
El viento conducÃa al Victoria hacia el noroeste. Para evitar el monte Logwek, fue preciso buscar una corriente más inclinada.