Cinco semanas en globo
Cinco semanas en globo -¡Lo salvaremos, Dick! -dijo el doctor-. ¡Lo salvaremos!
Aquella caterva de negros, al ver el globo, semejante a una enorme cometa con una cola de deslumbradora luz, experimentó, como era natural, un sobresalto indescriptible. Al oÃr sus gritos, el prisionero levantó la cabeza. Brilló rápidamente en sus ojos la luz de la esperanza, y, sin comprender lo que pasaba, tendió los brazos hacia sus inesperados libertadores.
-¡Vive, vive! -exclamó Fergusson-. ¡Loado sea Dios! ¡Esos salvajes se hallan abismados en un magnÃfico espanto! ¡Lo salvaremos! ¿Estáis preparados, amigos?
-SÃ, Samuel.
-Joe, apaga el soplete.