Cinco semanas en globo
Cinco semanas en globo
Un poco de filosofía. - Una nube en el horizonte. - En medio de la niebla. - El globo inesperado. - Las señales. - Reproducción exacta del Victoria. - Las palmeras. - Vestigios de una caravana. - El pozo en medio del desierto
Al día siguiente, la misma pureza del cielo y la misma inmovilidad de la atmósfera. El Victoria se elevó a una altura de quinientos pies, pero avanzó muy poco hacia el oeste.
-Nos hallamos en pleno desierto -dijo el doctor-.¡Qué inmensidad de arena! ¡Qué extraño espectáculo! ¡Qué singular disposición de la naturaleza! ¿Por qué en algunas comarcas hay una vegetación tan exuberante y en éstas una aridez tan desconsoladora, hallándose todos en la misma latitud y bajo los mismos rayos del sol?
-El porqué, amigo Samuel, me tiene sin cuidado -respondió Kennedy-; la razón me preocupa menos que el hecho. Es así, y no hay más vueltas que darle.
-Bueno es filosofar un poco, amigo Dick; eso no perjudica a nadie.
-Filosofemos; no hay inconveniente. Tiempo tenemos para ello, pues apenas nos movemos. Al viento le da miedo soplar, está dormido.
