Cinco semanas en globo
Cinco semanas en globo
Calor espantoso. - Alucinaciones. - Las últimas gotas de agua. - Noche de desesperación. - Tentativa de suicidio. - El simún. - El oasis. - León y leona
Al día siguiente, lo primero que hizo el doctor fue consultar el barómetro. La columna de mercurio había experimentado un descenso apenas apreciable.
« ¡Nada! -dijo para sí-. ¡Nada! »
Salió de la barquilla para examinar el tiempo: el mismo calor, la misma pureza del cielo, la misma impasibilidad.
-¿Es, pues, preciso desesperar? -exclamó.
Joe, absorto en sus pensamientos, en su proyecto de exploración, no despegaba los labios.
Kennedy se levantó muy enfermo y presa de una sobreexcitación alarmante. Le acosaba la sed de una manera horrible; su lengua y sus labios entumecidos difícilmente podían articular un sonido.
Quedaban aún algunas gotas de agua. Todos lo sabían, todos pensaban en ellas y se sentían atraídos hacia ellas, pero nadie se atrevía a acercarse.
