Cinco semanas en globo
Cinco semanas en globo -Bajo el punto de vista de la civilización -respondió el cazador-, serÃa preferible pasar por simples mortales; eso darÃa a estos negros una idea muy distinta del poder europeo.
-Estamos de acuerdo, amigo Dick; pero ¿qué podemos hacer? Por más que les explicases a los sabios del paÃs el mecanismo de un aeróstato, se quedarÃan en ayunas y continuarÃan atribuyéndolo a una intervención sobrenatural.
-Señor -preguntó Joe-, ha hablado de los primeros europeos que exploraron este paÃs, ¿puede decirnos quiénes fueron?
-Querido muchacho, nos hallamos precisamente en la ruta del mayor Denham, que fue recibido en Mosfeya por el sultán de Mandara. HabÃa salido de Bornu, acompañaba al jeque a una expedición contra los fellatahs y asistió al ataque de la ciudad, que con sus flechas resistió denodadamente a las balas árabes y obligó a huir a las tropas del jeque. Todo eso no era mas que un pretexto para cometer asesinatos, robos y razzias. Despojaron al mayor de sus pertenencias y lo dejaron desnudo, y de no ser por un caballo bajo el vientre del cual se escondió y que le permitió huir a todo escape gracias a su desenfrenado galope, jamás hubiera regresado a Kuka, la capital de Bornu.
-Pero ¿quién era ese mayor Denham?