Cinco semanas en globo
Cinco semanas en globo -De todos modos, no lo perderé de vista. Hay, en lo que vislumbro, algo extraordinario que excita mi curiosidad sin saber por qué; dirÃase que es una maniobra de caballerÃa. ¡Y loes! ¡Son jinetes! ¡Mira!
El doctor observó con atención el grupo indicado.
-Creo que tienes razón -dijo-; es un destacamento de árabes o de tibúes, que lleva la misma dirección que nosotros. Pero nosotros corremos mucho más y les daremos alcance enseguida. Dentro de media hora estaremos en condiciones de ver y juzgar lo que debemos hacer.
Kennedy seguÃa mirando atentamente con el anteojo. La masa de jinetes se hacÃa cada vez más visible; algunos de ellos se apartaban del grupo.
-Evidentemente -repuso Kennedy-, es una maniobra o una cacerÃa. DirÃase que esas gentes persiguen algo. Y me gustarÃa saber lo que es.
-Paciencia, Dick. Dentro de poco los alcanzaremos y hasta les dejaremos atrás, si no toman otra dirección; avanzamos a una velocidad de veinte millas por hora, y no hay caballo que resista semejante carrera.
Kennedy siguió observando y unos minutos después dijo: