Cinco semanas en globo
Cinco semanas en globo Sin embargo, si se introdujesen en el globo los cuarenta y cuatro mil ochocientos cuarenta y siete pies cúbicos de gas de que hablamos, éste quedaría totalmente lleno, cosa inadmisible, pues, a medida que el globo sube a las capas menos densas del aire, el gas que contiene tiende a dilatarse y no tardaría en romper la envoltura. Así pues no se suelen llenar más que dos terceras partes. Pero el doctor, a consecuencia de cierto proyecto que solamente él conocía, resolvió no llenar más que la mitad de su aeróstato, y como tenía que llevar cuarenta y cuatro mil ochocientos cuarenta y siete pies cúbicos de hidrógeno, dio a su globo una capacidad casi doble. Lo concibió con esa forma alargada que se sabe es la preferible. El diámetro horizontal era de cincuenta pies y el vertical de setenta y cinco; así obtuvo un esferoide, cuya capacidad ascendía, en cifras redondas, a noventa mil pies cúbicos.