Cinco semanas en globo
Cinco semanas en globo Todas las miradas se dirigieron al doctor.
-No le hagan caso -respondió éste con calma-. Es un asunto que no se debe discutir con él; en el fondo, sabe perfectamente que partirá.
-¡Por san Patricio! -exclamó Kennedy-. juro…
-No jures nada, amigo Dick. Estás medido y pesado, y también lo están tu pólvora, tus escopetas y tus balas; asà que no hablemos más del asunto.
Y de hecho, desde aquel dÃa hasta la llegada a ZanzÃbar, Dick no dijo esta boca es mÃa. No habló ni del asunto ni de ninguna otra cosa. Calló.