De la Tierra a la Luna
De la Tierra a la Luna -¡Bueno! -repetÃan los periódicos defensores de Florida-. ¡Gran cosa tenéis en vuestra bahÃa de Galveston, situada encima del paralelo 29! ¿No tenemos acaso nosotros la bahÃa del EspÃritu Santo, abierta precisamente a 28° de latitud, y por la cual los buques llegan directamente a Tampa?
-¡MagnÃfica bahÃa! -respondÃa sarcásticamente Tejas-. ¡Una bahÃa medio cegada!
-¡Vosotros sois los que estáis cegados por la pasión! -exclamaba Florida-.
¡Cualquiera, al oÃros, dirÃa que yo soy un paÃs de salvajes!
-La verdad es que los semÃnolas recorren vuestras praderas.
-¿Y vuestros apaches y comanches son gente civilizada?
Después de algunos dÃas de dimes y diretes, Florida llamó a su adversario a otro terreno, y una mañana salió el Times con la pata de gallo de que siendo la empresa esencialmente americana, no podÃa llevarse a cabo sino en un terreno esencialmente americano.
A estas palabras, Tejas se salió de sus casillas.
-¡Americanos! -exclama-. ¿No lo somos tanto como vosotros? ¿Tejas y Florida no se incorporaron las dos a la Unión en 1845?