De la Tierra a la Luna
De la Tierra a la Luna A nadie sorprenda la importancia de la suma. Los trabajos de fundición, taladro y albañilerÃa, el transporte de los operarios, su permanencia en un paÃs casi inhabitado, la construcción de hornos y andamios, las herramientas, la pólvora, el proyectil y los gastos imprevistos, debÃan, según el presupuesto, consumirse casi completamente. Algunos cañonazos de la guerra federal costaron 1.000 dólares, y, por consiguiente, bien podÃa costar cinco mil veces más el del presidente Barbicane, único en los fastos de la artillerÃa.
El 20 de octubre se ajustó un contrato con la fábrica de fundición de Goldspring, cerca de Nueva York, la cual se comprometió a transportar a Tampa, en la Florida meridional, el material necesario para la fundición del columbiad.
Como plazo máximo, la operación debÃa quedar terminada el 15 del próximo octubre, y entregado el cañón en buen estado, bajo pena de una indemnización de 100 dólares por dÃa hasta el momento de volverse a presentar la Luna en las mismas condiciones requeridas, es decir, hasta haber transcurrido dieciocho años y once dÃas.