De la Tierra a la Luna
De la Tierra a la Luna Una decisión importante, tomada por el ingeniero Murchison, de acuerdo con el presidente Barbicane, habÃa de acelerar más y más la marcha de los trabajos. Por un artÃculo del contrato, el columbiad debÃa estar reforzado con zunchos o abrazaderas de hierro forjado. Estos zunchos eran un lujo de precauciones inútil, de las que el cañón podÃa prescindir sin ningún riesgo. Se suprimió, pues, dicha cláusula, con lo que se economizaba mucho tiempo, porque se pudo entonces emplear el nuevo sistema de perforación adoptado actualmente en la construcción de los pozos, en que la perforación y la obra de mamposterÃa se hacen al mismo tiempo. Gracias a este sencillo procedimiento, no hay necesidad de apuntalar la tierra, pues la pared misma la contiene con un poder inquebrantable y desciende por su propio peso. No debÃa empezar esta maniobra hasta alcanzar el azadón la parte sólida del terreno.
El 4 de noviembre, cincuenta trabajadores abrieron en el centro mismo del recinto cercado, es decir, en la parte superior de Stone's Hill, un agujero circular de 60 pies de ancho.