De la Tierra a la Luna
De la Tierra a la Luna -¡Pura broma!
-¡Se están burlando de nosotros!
-¡RidÃculo!
-¡Absurdo!
Durante algunos minutos, se pronunciaron todas las frases que sirven para expresar la duda, la incredulidad, la barbaridad y la locura, con acompañamiento de los aspavientos y gestos que se usan en semejantes circunstancias. Cada cual, según su carácter, se sonreÃa, o reÃa, o se encogÃa de hombros, o soltaba la carcajada. J. T. Maston fue el único que tomó la cosa en serio.
-¡Es una soberbia idea! -exclamó.
-Sà -le respondió el mayor-, pero si alguna vez es permitido tener ideas semejantes, es con la condición de no pensar siquiera en ponerlas en práctica.