De la Tierra a la Luna
De la Tierra a la Luna Ahora se trataba de un proyectil de 9 pies de ancho y 15 de largo, por lo que era menester acercar por lo menos la Luna a la distancia de 5 millas, y producir al efecto un aumento de cuarenta y ocho mil veces. Tal era la cuestión que tenÃa que resolver el observatorio de Cambridge, el cual no debÃa detenerse por ninguna dificultad económica, y, por consiguiente, sólo habÃa que pensar en resolver las materiales. En primer lugar, fue preciso optar entre los telescopios y los anteojos. Éstos tienen ventajas sobre los telescopios. En igualdad de objetivos, permiten obtener aumentos más considerables, porque los rayos luminosos que atraviesan las lentes pierden menos por la absorción que por la reflexión en el espejo metálico de los telescopios.