De la Tierra a la Luna
De la Tierra a la Luna añadió, con su imperturbable confianza—. Si un francés ha podido ponerse de rodillas, dos americanos bien podrán ponerse en pie. Pero ante todo veamos lo que hacemos. Notaba Ardán que iba recobrando la vida por momentos, su sangre se calmaba y recobraba su circulación acostumbrada. Haciendo nuevos esfuerzos consiguió mantenerse en equilibrio; se levantó, encendió una cerilla y, acercándola al mechero, lo encendió. Entonces pudo cerciorarse de que el recipiente no habÃa sufrido desperfecto alguno, ni el gas se habÃa salido; lo cual, además; ya se lo hubiese revelado el olfato, y tampoco habrÃa podido encender la
luz impunemente en semejante caso; porque el gas, mezclado con el aire hubiera formado una mezcla detonante cuya explosión habrÃa acabado lo que tal vez habÃa empezado a hacer la sacudida.