De la Tierra a la Luna
De la Tierra a la Luna Cuando la observan vuelven la espalda al Norte, posición inversa de cuando examinan un mapa terrestre; y si dan la espalda al Norte, el Este se encuentra a su izquierda y el Oeste a su derecha. En cambio, el observador situado en el hemisferio austral, por ejemplo, en la Patagonia, tendrá a su izquierda el Oeste de la Luna y a su derecha el Este, puesto que se hallaban de espaldas al Sur. He ahà la causa de esa aparente inversión de los dos puntos cardinales, y debe tenerse en cuenta para seguir las observaciones del presidente Barbicane. Con ayuda del Mappa selenographica de Beer y Moedler los viajeros procedÃan a reconocer en detalle la porción del disco que abarcaba su anteojo.
—¿Qué vemos en este instante? —preguntó Miguel.