De la Tierra a la Luna
De la Tierra a la Luna -Nada, en efecto, es más fácil-dijo-que reducir esta masa de pólvora a un volumen cuatro veces menos considerable. Todos conocéis esa curiosa materia que constituyen los tejidos elementales de los vegetales, llamada celulosa.
-Os comprendo, querido Barbicane -dijo el mayor.
-Esta materia -prosiguió el presidente-se saca perfectamente pura de varios cuerpos, especialmente del algodón, y no es más que la pelusa de los granos del algodonero. El algodón, combinado con el ácido nítrico en frío, se transforma en una sustancia eminentemente explosiva. En 1832, Braconnot, químico francés, descubrió esta sustancia, a la cual dio el nombre de xiloidina. En 1838, Pelouze, otro francés, estudió sus diversas propiedades, y, por último, en 1846, Shonbein, profesor de química en Basilea, la propuso como pólvora de guerra. Esta pólvora es el algodón azótico o nítrico...
-O piróxilo -respondió Elphiston.
-O fulmicotón-replicó Morgan.
-¿No hay un solo nombre americano que pueda ponerse al pie de este descubrimiento? -exclamó J. T. Maston a impulsos de su amor propio nacional.
-Ni uno, desgraciadamente -respondió el mayor.