Edgar Poe y sus obras
Edgar Poe y sus obras Edgard Poe no iba a abandonar a este curioso personaje de Auguste Dupin, el hombre de las deducciones profundas. Lo volvemos a encontrar en La carta robada. La historia es simple: una carta comprometedora ha sido substraÃda por un ministro a una personalidad polÃtica. Este ministro D.… puede hacer un uso maléfico de este documento, por lo cual se hace necesario recuperarlo a cualquier precio. El prefecto de la policÃa ha sido encargado de esta difÃcil misión. Se conoce que la carta siempre permanecÃa en la posesión inmediata de D… Durante su ausencia, los agentes de la policÃa habÃan buscado el documento en su casa, habÃan revisado cuarto por cuarto, examinado el mobiliario de cada apartamento, abierto todos los cajones, investigado todos «los secretos», atravesado todas las sillas con largas y finas agujas, levantado las tablas de las mesas, desmontado las tablas de la cama, examinado las junturas de todos los muebles, buscado en las cortinas, las alfombras y los marcos de los espejos. Para abreviar la totalidad de la superficie de la casa habÃa sido dividida en compartimentos numerados. Cada pulgada cuadrada habÃa sido revisada con un microscopio y la quincuagésima parte de una lÃnea no habÃa podido escapar a este examen, ni en la casa del ministro, ni en las casas adyacentes. En caso de que D.… hubiese llevado consigo la comprometedora carta, el prefecto de la policÃa le ha hecho detener dos veces para robarle, valiéndose de falsos ladrones. No se encontró nada.