Edgar Poe y sus obras
Edgar Poe y sus obras 
El prefecto, desalentado, fue a encontrarse con Dupin y le contó todo lo referente al caso. Dupin le aconsejó que continuara las investigaciones. Un mes después, el prefecto le hacía una segunda visita a Dupin. No se veía muy feliz.
«Daría cincuenta mil francos, dijo el prefecto, a quienquiera me consiguiese la carta.
»—En ese caso — replicó Dupin, abriendo un cajón y sacando una libreta de cheques—, bien puede usted llenarme un cheque por la suma mencionada. Cuando lo haya firmado le entregaré la carta».
Y le devolvió el precioso documento al prefecto de policía, provocando gran estupefacción en este último, que se marchó precipitadamente. Después de su partida, Dupin le hizo saber a Poe cómo se había apoderado de la carta y para mostrarle que los medios a emplear debían variar según la persona con la cual uno tiene que luchar, le contó lo siguiente: