El Chancellor
El Chancellor —Probablemente —dice Roberto Kurtis— conseguiremos llegar al sitio de la averÃa y repararla interiormente. Es indudable que habrÃa sido preferible tratar de carenar el buque y cambiar los tablones de forro, pero carecemos de medios para emprender una operación tan grande, y además me detendrÃa el temor de que llegara el mal tiempo mientras el buque permanecÃa encallado y a merced, por consiguiente, de un golpe de mar. Sin embargo, puedo dar a ustedes la seguridad de que quedará convenientemente cegada la vÃa de agua y de que pronto podremos tratar de llegar a la costa en condiciones suficientes de seguridad.