El Chancellor
El Chancellor EL SEĂOR LETOURNEUR Y SU HIJO ANDRĂS. â IDEAS RESPECTO AL CAPITĂN Y AL SEGUNDO DEL BUQUE. â LOS SEĂORES KEAR. â LA SEĂORITA HERBEY. â EL INGENIERO FALSTEN. â EL NEGOCIANTE RUBY
Del 30 de setiembre al 6 de octubre.
EL Chancellor, que es muy andador, podrĂa dar, sin perjudicarse, los juanetes a mĂĄs de un buque del mismo tamaño. Cuando la brisa refresca, extiĂ©ndese hasta perderse de vista detrĂĄs de su popa un largo surco como si fuera una larga banda de encaje blanco, tendida sobre un fondo azul.
El viento que agita las olas del AtlĂĄntico no es muy fuerte, y nadie a bordo se encuentra incĂłmodo, ni por el balanceo ni por el cabeceo del buque. Verdad es que todos los pasajeros han navegado ya otras veces y estĂĄn mĂĄs o menos familiarizados con el mar. Por lo tanto, no hay ningĂșn sitio desocupado en la mesa a la hora de las comidas.
Los pasajeros comienzan a entablar relaciones entre sĂ y la vida de a bordo se hace menos monĂłtona.
El francés señor Letourneur y yo conversamos con frecuencia.