El Chancellor
El Chancellor CAMBIO DEL VIENTO. — LA TOLDILLA Y EL CASTILLO DE PROA AL NIVEL DEL MAR. — FUGA. — DESAPARICIÓN DE LA BALLENERA. — CINCO QUE SE HAN SALVADO O QUE SE HAN PERDIDO
6 de diciembre.
DESPUÉS de dormir algunas horas, me despierta de pronto el silbido del viento a las cuatro de la madrugada.
Entre el ruido de las ráfagas, cuyas sacudidas conmueven la arboladura del buque, oigo la voz de Roberto Kurtis.
Me levanto y fuertemente agarrado a las cuerdas trato de descubrir lo que sucede debajo y alrededor de mĂ.
En la oscuridad oigo los mugidos del mar. Grandes sábanas de espumas, lĂvidas, más que blancas, pasan por los mástiles, haciĂ©ndolos oscilar. Dos sombras negras se destacan hacia popa sobre el color blanquecino del mar; son el capitán Kurtis y el contramaestre; sus voces, apagadas por el estrĂ©pito de las olas y los silbidos de la brisa, llegan a mis oĂdos como un largo gemido.
Uno de los marineros, que ha subido a la gavia para amarrar un cabo, pasa junto a mĂ en aquel momento y le pregunto:
—¿Qué ocurre?
—El viento ha cambiado…
