El Chancellor
El Chancellor TIEMPO DE CALMA. — CALOR. — SITUACIÓN RELATIVAMENTE PREFERIBLE. — ROBERTO KURTIS ABSORTO EN SUS REFLEXIONES. — BUENA PESCA. — MONSTRUOS
Del 8 al 17 de diciembre.
AL anochecer, nos acurrucamos bajo las velas. Muy fatigado por las largas horas pasadas en la arboladura, puedo dormir durante algunas horas. La balsa, al estar relativamente poco cargada, se balancea suavemente. Asà estando el mar en calma, no sufrimos por las olas. Desgraciadamente, si el oleaje mengua, es porque el viento baja, y, por la mañana, me veo obligado a anotar en mi diario: el tiempo está tranquilo, la mar en calma.
Cuando amanece, no tengo nada nuevo que apuntar. Los Letourneur también durmieron durante parte de la noche y más de una vez nos estrechamos la mano. La señorita Herbey también ha descansado, de modo que a la mañana, en su cara, aparece reflejada su serenidad habitual.
