El Chancellor
El Chancellor ¿DÓNDE ESTA EL PIE DERECHO DE WALTER? — DAMOS DE COMER A LOS TIBURONES. — SE COGEN TRES PECES. — SE RENUEVA LA TENTATIVA. — LOS TIBURONES. — EL CONTRAMAESTRE. — ¡INFELIZ WALTER!
6 de enero.
HE pasado toda la noche junto al cadáver del desgraciado Walter, y la señorita Herbey ha venido varías veces a rezar por su alma.
Al amanecer, el cadáver estaba ya completamente frío. Tengo prisa, sí, prisa de arrojarlo al mar, y ruego a Roberto Kurtis que me ayude en esta triste operación. Cuando lo envolvamos en sus miserables vestidos lo arrojaremos al agua, y, gracias a su extrema delgadez creo que no sobrenadará.
Al rayar el alba, Roberto Kurtis y yo, adoptando ciertas precauciones para no ser vistos, sacamos de los bolsillos del teniente algunos objetos para enviárselos a su madre si logra alguno de nosotros sobrevivir; pero, al envolver el cadáver en los vestidos que van a servirle de sudario, me estremezco de horror. Le falta el pie derecho y la pierna sólo es un muñón sangriento.
¿Quién ha cometido semejante profanación?

Durante la noche he dormido un momento, y, sin duda, se han aprovechado de mi sueño para mutilar el cadáver. ¿Pero quién lo ha mutilado?
