El Chancellor

El Chancellor

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Afortunadamente, Ruby no ha hablado del picrato encerrado en la bodega, porque si la tripulación llega a conocer la verdad y a saber que el buque es un volcán próximo tal vez a abrirse bajo sus pies, se habría desmoralizado, habría sido imposible sujetarla y huiría a toda costa.

El segundo, el ingeniero Falsten y yo somos los únicos que sabemos la terrible complicación que se une al incendio, y no conviene que nadie más se entere de ello.

Al restablecerse el orden, Roberto Kurtis y yo nos reunimos con Falsten en la toldilla. El ingeniero permanece allí con los brazos cruzados pensando quizás en algún problema de mecánica en medio del espanto general, y le recomendamos que no diga una palabra de la imprudencia cometida por Ruby.

Falsten promete guardar silencio. En cuanto al capitán Huntly, que desconoce aún la terrible verdad de la situación, Roberto Kurtis se encarga de decírsela; pero antes es preciso apoderarse de Ruby, porque el desdichado se encuentra en completo estado de demencia; no tiene conciencia de sus actos y corre por el puente gritando sin cesar:

—¡Fuego, fuego!


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker