El Chancellor
El Chancellor Roberto Kurtis salta sobre el parapeto, dirige una rápida mirada a las blancas olas, y, volviéndose hacia el timonel, grita imperativamente:
—¡La barra a estribor, toda!
Pero ya es tarde. En aquel momento, una ola monstruosa nos levanta sobre sus espaldas y de repente se produce el choque. El buque toca en un obstáculo por la proa, talonea, y el mástil de mesana, roto a raÃz del puente, cae al mar.
