El Chancellor
El Chancellor Tal es la situación, grave sin duda, que resulta de la comunicación del capitán; pero ¿qué nuevos peligros podrÃan ya conmovernos a los que acabamos de librarnos del incendio y de la explosión? Se olvida que la bodega del buque está invadida por el agua, que la tierra se encuentra muy distante y que el Chancellor, cuando vuelva a hacerse a la mar, puede zozobrar en su camino. Como los ánimos están bajo la impresión del terror pasado, al recobrar un poco de tranquilidad, se muestran confiados.
¿Qué va a hacer en semejantes circunstancias Roberto Kurtis?
Sencillamente lo que el buen sentido ordena: apagar por completo el incendio, arrojar al mar toda o parte de la carga, incluso la caja de picrato, tapar la vÃa de agua y, aligerado el buque, aprovechar la marea alta para salir del escollo lo más pronto posible.