El soberbio Orinoco
El soberbio Orinoco Los banivas se distinguen entre todas las razas indígenas de Venezuela. Su constitución física les coloca por encima de sus congéneres: cuerpo robusto, miembros sólidos, fisonomía inteligente, sangre generosa que corre bajo su piel algo rojiza; ardor en sus ojos, que presentan ligera oblicuidad. Desde el punto de vista moral sobresalen también sobre los demás indígenas, pues son industriosos, dedicándose irnos al oficio de barqueros, otros a la confección de hamacas o de las espías que se emplean para halar las embarcaciones. La bondad y honradez de estos indios les recomiendan a los viajeros que tienen necesidad de utilizar sus servicios. Son pescadores, cazadores, y entienden en el cultivo y recolección de caucho. ¿Son también supersticiosos? No, si se les compara a los piaroas. Profesan la religión católica, a la que les han convertido los misioneros, pero mezclan a ella alguna vez prácticas locales difíciles de desarraigar.
Aunque los edificios de San Fernando no merezcan más que el nombre de cabañas, algunas hay bastante cómodas.