El soberbio Orinoco
El soberbio Orinoco Eran dos franceses, dos bretones de Nantes. Si no hay duda sobre su origen, la hay sobre los lazos que les unen, y es menos fácil decir qué situación ocupa el uno respecto al otro. En primer lugar, ¿quién era el coronel De Kermor, cuyo nombre recordaban tanto y que tan profunda emoción les causaba?
El joven no representa más de diez y seis a diez y siete años. Es de regular estatura y parece dotado de constitución vigorosa para su edad. Su cara es algo severa, casi triste, cuando se abandona a sus habituales pensamientos; pero resulta encantadora, con su dulce mirada, la sonrisa de su boca, de dientes blancos y pequeños, el pálido color de sus mejillas, bastante curtidas por el aire vivo de las últimas travesías.