El soberbio Orinoco
El soberbio Orinoco La estancia en Caracas no duró más de una semana, y no la emplearon en visitar la ciudad, si no curiosa, al menos pintoresca, puesto que de su parte baja a su parte alta, la diferencia de altura se mide en más de mil metros. Apenas si se dieron el gusto de subir a la colina del Calvario, de donde la mirada abrazaba el conjunto de edificios, construidos con material liviano, a fin de evitar los peligros de los temblores de tierra. En el de 1812 perecieron doce mil personas.
En Caracas, no obstante, son de notar los lindos parques, plantados de grupos de árboles de perenne verdor, algunos bellos edificios públicos, el palacio presidencial, una catedral de hermosa arquitectura, terrazas que parecen dominar la magnÃfica mar de las Antillas, y, en fin, toda la animación de una gran ciudad de más de cien mil habitantes.
Y, sin embargo, tal espectáculo no consiguió distraer un solo instante al sargento Marcial y a su sobrino de lo que habÃan venido a hacer en la ciudad.