El soberbio Orinoco

El soberbio Orinoco

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Alfaniz, conocido únicamente por el nombre de Jorrés, pretextando el deseo de volver a la misión, ofreció sus servicios al patrón de la Gallinetta, que reclutaba gente para aumentar su tripulación, y, como se sabe, fue aceptado para desgracia de los que iban a aventurarse por el curso del río.

Al mismo tiempo que Alfaniz tenía la posibilidad de encontrar a los quivas, satisfaría al fin el odio que sentía por el coronel De Kermor.

En efecto; había sabido que aquel joven que iba a bordo de la Gallinetta con el sargento Marcial iba en busca de su padre, cuyo testimonio ante la Audiencia del Loira inferior había producido su condena a cadena perpetua y su envío al presidio de Cayena.

¿No era ésta la ocasión inesperada de apoderarse del joven, tal vez del mismo coronel si se encontraban huellas suyas en la misión de Santa Juana, y en todo caso de vengarse en el hijo en defecto del padre?

Lo demás se sabe. La noche que pasó en tierra en Yaname, encontró a uno de sus cómplices, y Alfaniz huyó cuando las piraguas llegaron al campamento del pico Maunoir. Después de asesinar al indio que rehusaba servirle de guía, había remontado el río Torrida, atravesado el vado de Frascaés y reunídose, al fin, con los quivas.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker