El soberbio Orinoco
El soberbio Orinoco Tal era la detestable reputación de que aún gozaban los guaharibos hacía cinco o seis años, cuando Chaffanjon, desdeñando el terror de sus barqueros, no dudó en proseguir su navegación hasta las fuentes del río. Pero después de haberlos encontrado en la altura del pico Maunoir, condenó aquellas acusaciones mal fundadas contra pobres indios inofensivos.
En aquella época, en que ya gran número de ellos, reunidos a la voz del misionero español, formaban el origen de la misión de Santa Juana, la religión había penetrado en aquellos espíritus, gracias a la abnegación del apóstol que les consagraba su vida y les sacrificaba todas las alegrías de su existencia.