El soberbio Orinoco
El soberbio Orinoco A estas piraguas se les llama falcas. Cuando el viento es favorable, navegan a vela con bastante lentitud, pues tienen que vencer una corriente, en ocasiones de gran intensidad, entre las numerosas islas de las que está sembrado el río. Si el viento falta, se remontan, ya por en medio del lecho del río, con el bichero, ya a lo largo de las riberas, con la sirga.
El bichero es a la vez la palanca o cabria que manejan los barqueros en la proa, y el garapato, sólido bambú con un gancho, que maneja el patrón en la popa.
La sirga es un cable ligero hecho de las elásticas fibras de la palmera chiquichiqui, de cien pies de largo, y que por su poco peso puede flotar en la superficie del agua. Se le lleva a la ribera, se le sujeta a algún tronco o raíz, y se tira desde a bordo.
Tales son las disposiciones de la falca que sirve para la navegación por el río en su curso medio, y a la que se agrega una pequeña canoa llamada curiare en lengua india.
Los viajeros tienen que tratar con el patrón de estas piraguas, y el precio del flete se fija, no por la distancia que se ha de recorrer, sino por el tiempo que la embarcación ha de prestar servicios.