El Testamento de un excéntrico
El Testamento de un excĂ©ntrico LA SITUACIĂN DEL DĂA 27 DE MAYO
No se habrĂĄ olvidado que, primeramente, segĂșn el testamento de William J. Hypperbone, el nĂșmero de participantes en el noble juego de los Estados Unidos de AmĂ©rica era el de seis, elegidos por la suerte. Estos «Seis», siguiendo las instrucciones del notario Tombrock, habĂan figurado en el cortejo fĂșnebre, junto a la carroza mortuoria del excĂ©ntrico personaje.
TambiĂ©n se recordarĂĄ que cuando en la sesiĂłn del dĂa 15 de abril el notario dio lectura de dicho testamento en la sala del Auditorium, un inesperado codicilo hizo intervenir a un sĂ©ptimo jugador, designado Ășnicamente por las iniciales X. K. Z. ÂżHabĂa salido de la urna este nuevo personaje, como los otros concurrentes, o habĂa sido impuesto por la voluntad del difunto? No se sabĂa. Fuera lo que fuese, nadie podĂa pensar en eludir clĂĄusula tan formal. X. K. Z., el hombre misterioso, gozaba de los mismos derechos que los otros «Seis», y si ganaba la cuantiosa herencia nadie le disputarĂa la posesiĂłn de ella.
