El Testamento de un excéntrico
El Testamento de un excéntrico OAKSWOODS
El nombre de Oakswoods indica que el sitio ocupado por este cementerio estuvo en otro tiempo cubierto de un bosque de robles, el árbol por excelencia de las vastas soledades de Illinois, antiguamente llamadas Pradera State a causa de la exuberancia de su vegetaciĂłn. De todos los monumentos funerarios que contenĂa este cementerio —algunos de gran precio—, ninguno podĂa ser comparado al que William J. Hypperbone habĂa hecho construir algunos años antes para su uso personal.
Sabido es que los cementerios americanos, como los cementerios ingleses, son verdaderos parques. No falta en ellos nada de lo que puede encantar la vista: ni césped, ni sombra, ni cursos de agua corriente. No parece que el alma pueda entristecerse en tales sitios. Los pájaros cantan allà más alegres que en otros lugares, quizá porque su seguridad es completa en estos campos consagrados al supremo reposo.
Cerca de un pequeño lago de aguas tranquilas y transparentes se elevaba el mausoleo, construido conforme a los planos y bajo la vigilancia del honorable William J. Hypperbone.
