El Testamento de un excéntrico

El Testamento de un excéntrico

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

CAPĂŤTULO IX

DOSCIENTOS DÓLARES POR DÍA

¿Un talismán a los esposos Titbury? Ciertamente tenían necesidad de él, y sería bien recibido, aunque fuese el cabo de la cuerda que sirviera para ahorcar a aquel bribón de Bill Arrol.

Pero, como había declarado el magistrado de Great Salt Lake City, era preciso prenderle primero para ahorcarle después, cosa que no parecía fácil.

El talismán que asegurase la partida a Titbury no hubiera sido muy caro al precio de los tres mil dólares que le robaron en el «Cheap Hotel». Pero, entretanto, el pabellón azul no poseía un centenar de ellos, y, furioso y descorazonado por las irónicas respuestas del sheriff, abandonó el puesto de policía para reunirse con su esposa.

—Y bien, Hermann —le preguntó ésta—. ¿Qué hay de ese canalla, de ese miserable Inglis?

—No se llama Inglis —respondió Mr. Titbury dejándose caer en una silla—. Se llama Bill Arrol.

—¿Está preso?

—Lo estará.

—¿Cuándo?

—Cuando se le pueda coger.

—¿Y nuestro dinero? ¿Nuestros tres mil dólares?

—No doy por ellos ni diez centavos.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker