El Testamento de un excéntrico
El Testamento de un excéntrico LA PRISIÓN DE MISSOURI
El 6 de junio, en el «Mamut Hotel», despuĂ©s de los seis dĂas pasados en las grutas de Kentucky, Lissy Wag habĂa recibido la fatal noticia. Los siete tantos, por cuatro y tres, doblado, la enviaban a la casilla 52, correspondiente a Missouri.
El viaje no serĂa ni largo ni fatigoso, ya que los dos Estados confinan en el ángulo de El Cairo. De la Gruta del Mamut a San Luis apenas hay 250 millas, que pueden recorrerse en ocho o diez horas de ferrocarril. Pero ¡quĂ© descorazonamiento! ¡QuĂ© desilusiĂłn!
—¡Es una desgracia! —exclamó Jovita Foley—. Más nos hubiera valido ser enviadas, como el comodoro Urrican, a la extremidad de Florida, o, como Mr. Kymbale, a los confines de Washington. ¡Al menos hubiéramos seguido tomando parte en esta abominable partida!
—¡SĂ…, abominable! Ésta es la palabra, mi pobre Jovita —respondiĂł Lissy Wag—. ÂżPor quĂ© has querido tomar parte en ella?
