El tio Robinson
El tio Robinson En este mar tan extenso como Europa ¿hay todavía islas desconocidas? ¿La Micronesia[2] se extiende hasta esta latitud? No podríamos negarlo ni afirmarlo. Una isla en el medio de esta vasta superficie líquida es poca cosa. Ese punto casi imperceptible bien pudo escapárseles a los exploradores que recorrieron esas aguas. ¿Podría ser, incluso, que alguna tierra se hubiera sustraído hasta ahora al registro de los investigadores? Se sabe, en efecto, que en esta parte del globo dos fenómenos naturales provocan la aparición de nuevas islas: por una parte, la acción plutónica que puede elevar súbitamente una tierra por encima de las aguas. Por la otra, el trabajo permanente de los infusorios[3] que crea poco a poco bancos coralígenos, los cuales, en unos cientos de miles de años pueden llegar a formar un sexto continente en esta parte del Pacífico.