El tio Robinson

El tio Robinson

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

La señora Clifton, orgullosa de su hijo, lo abrazó tiernamente, y tomó la mano de Marc, tal vez un poco celoso por los éxitos de su hermano. Con ese gesto la señora Clifton agradecía a su hijo mayor haberla protegido durante la ausencia de Flip.

Después, el marino retomó en detalle el relato de Robert e insistió sobre algunos puntos importantes, principalmente sobre el descubrimiento del lago de agua dulce.

—Si pudiéramos instalarnos allí, señora Clifton, entre el lago y el mar, estaríamos en un verdadero Edén. El mar estaría siempre ante nuestros ojos, ya que no debemos estar lejos de él. El lago proveería a todas nuestras necesidades, porque imagino que deben frecuentarlo bandadas de aves acuáticas. Además, los árboles son muy hermosos en el límite de la costa y he visto cocoteros, cuyo valor es inapreciable desde varios puntos de vista.

—¿Pero cómo se podría instalar un campamento en ese lugar? —preguntó la señora Clifton.

—Lo peor —respondió Flip— sería seguir refugiados bajo este bote convertido en techo. Esto no es una vivienda… ¡No es digna de unos náufragos que se precien! No es posible que no encontremos una gruta, una excavación, un agujero, un simple agujero…

—¡Que podríamos agrandar! —dijo el pequeño Jack.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker