El Volcán de oro
El Volcán de oro Pero aquí, en esta parte del Dominio, en la frontera de Alaska, casi en el límite del Círculo Polar, bajo un clima glacial, durante unos inviernos que duraban ocho meses, ¿qué esperar, e incluso qué hacer cuando se hubieran extraído las últimas pepitas de oro, en una comarca sin recursos, medio esquilmada ya por los traficantes de pieles?
Es por lo tanto muy posible que aquellas ciudades, tan rápidamente fundadas, Scagway, Dawson City, donde en la actualidad no escasean ni la animación de los negocios, ni el movimiento de viajeros, perezcan poco a poco, cuando las minas de Klondike estén vacías, y éso aunque se formen sociedades financieras para establecer entre ellas comunicaciones más fáciles y que se esté hablando de tender un ferrocarril desde Wrangel hasta Dawson City.
Actualmente, Scagway rebosaba de emigrantes: los que desembarcaban de los paquebotes del Pacífico y los que llegaban por los ferrocarriles canadienses o de los Estados Unidos, todos con destino a los territorios de Klondike.