El Volcán de oro

El Volcán de oro

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—¿Acaso ha sido la miseria lo que mató a nuestro tío? —preguntó Summy Skim.

—No —respondió el notario—. La carta no deja el menor resquicio de duda a ese respecto. Murió a consecuencia del tifus, tan temible en esos climas y que tantas víctimas se cobra. Afectado por los primeros gérmenes de la enfermedad, monsieur Lacoste abandonó la parcela y regresó a Dawson City y allí fue donde murió. Como sabían que procedía de Montreal, me informaron a mí de su fallecimiento para que se lo transmitiera a su familia.

Summy Skim se había recogido meditando. Trataba de imaginar cómo había podido ser la situación de su pariente en el curso de una explotación que, sin duda, no había sido fructuosa. ¿No había empleado en ello sus últimos recursos después de haber adquirido, quizá, una parcela a un precio exorbitante, como lo hacían demasiados buscadores imprudentes? ¿Habría muerto insolvente, incluso endeudado con los trabajadores que hubiera contratado? Después de esas reflexiones Summy Skim pudo decir al notario:




👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker