El Volcán de oro
El Volcán de oro —Sà —respondió el Explorador—. De norte a sur su longitud es de una docena de leguas. Pero hay que contar al menos tres dÃas para recorrerlo, debido a las paradas que serán necesarias. Además, sus aguas todavÃa no están libres de hielo.
—¿Y al llegar al otro lado tendremos que volver a acarrear las cosas? —preguntó Summy Skim consultando el mapa.
—No, el rÃo Caribú, de una legua de longitud, comunica el lago Benett con el lago Tagish, el cual se extiende sobre siete u ocho leguas y da acceso al lago Marsh, que tiene una longitud aproximadamente igual. Es cierto que después de dejar ese lago hay que seguir los meandros de un rÃo durante una decena de leguas, y en su recorrido se encuentran los rápidos de White Horse, que se extienden por espacio de una legua y son muy difÃciles de franquear y a veces muy peligrosos. Después se llega a la confluencia del rÃo Tahkeena que nos conducirá hasta el lago Labarge. Ahora bien, es durante este último trayecto cuando pueden producirse los mayores retrasos, al intentar entrar en los rápidos de White Horse. En alguna ocasión me he visto detenido durante más de una semana aguas arriba del lago Labarge.
—¿Y no es navegable ese lago? —preguntó Ben Raddle.