El Volcán de oro
El Volcán de oro DespuĂ©s de todo, Ben Raddle habĂa venido para ver, y ya verĂa lo que hacĂa. Aunque la 129 no hubiera producido nunca pepitas de tres mil francos —y la más gorda que se encontrĂł en Klondike alcanzĂł ese valor—, no por eso estaba agotada, ya que se habĂan recibido ofertas de compra. Los sindicatos americanos o británicos no tratan ese gĂ©nero de negocios a ciegas. En todo caso, incluso ateniĂ©ndose a las peores posibilidades, los dos primos obtendrĂan lo bastante para sufragar su viaje.
Además, Ben Raddle sabĂa que ya se hablaba de nuevos descubrimientos en el rĂo Hunter, un afluente del rĂo Klondike, cuya desembocadura se encuentra a veintitrĂ©s kilĂłmetros de Dawson City; un curso de agua de siete leguas entre montañas de mil quinientos pies de altitud, ricas en yacimientos de oro más puro que el hallado en Eldorado. Se hablaba tambiĂ©n de un afluente del Gold Bottom, donde, segĂşn el informe de Ogilvia, existĂa un filĂłn de cuarzo aurĂfero que producĂa hasta mil dĂłlares por tonelada.