El Volcán de oro
El Volcán de oro Así hablaba el doctor Pilcox, un anglocanadiense redondo, de unos cuarenta años de edad, vigoroso, activo, avispado, con una salud inquebrantable y una constitución que no dejaba resquicio a ninguna enfermedad, que parecía gozar de una increíble inmunidad frente a todas ellas. Había venido un año antes a instalarse en aquella ciudad tan favorable al ejercicio de su profesión, ya que parecía que en ella se hubieran dado cita las epidemias, sin hablar de aquella fiebre endémica del oro contra la cual ni siquiera él mismo estaba vacunado, como tampoco el propio Summy Skim.
Además de médico, el doctor Pilcox era cirujano, boticario y dentista. Como no sólo era famosa su habilidad, sino también su gran entrega, la clientela acudía numerosa a la confortable casa donde vivía, en Front Street, una de las calles principales de Dawson City.
Cabe mencionar igualmente que el doctor Pilcox había sido nombrado médico jefe del hospital cuya superiora esperaba la llegada de las dos hermanas de la Misericordia.