El Volcán de oro
El Volcán de oro —Porque saliendo de Vancouver nos obligarÃa a hacer un recorrido de mil cuatrocientos kilómetros por tierra, después de haber hecho ochocientos por agua —respondió Ben Raddle[5].
—¿Qué dirección piensas tomar entonces, Ben?
—Lo decidiremos a nuestra llegada a Vancouver, según las ventajas que podamos apreciar allà mismo. En cualquier caso, aquà están las cifras exactas que te sacarán de dudas en cuanto a la longitud del itinerario: de Montreal a Vancouver, se calculan cuatro mil seiscientas setenta y cinco millas, y de Vancouver a Dawson City, dos mil cuatrocientas ochenta y nueve.
—O sea, en total: cinco más nueve, catorce y nos llevamos una; ocho y ocho, dieciséis y nos llevamos una; siete y cuatro, once y nos llevamos una; cinco y dos siete; o sea, siete mil ciento sesenta y cuatro kilómetros —sumó Summy Skim.
—Exactamente, Summy.
—Pues bien, Ben, si volvemos con tantos kilos de oro como kilómetros habremos hecho…
—Eso ascenderÃa la cotización actual del oro de dos mil trescientos cuarenta francos el kilo, a dieciséis millones setecientos sesenta y tres mil setecientos sesenta francos.
—Perfecto —replicó Summy Skim—, con eso sufragarÃamos ampliamente todos nuestros gastos.