Esfinge de los hielos
Esfinge de los hielos Y no solamente el capitán Len Guy se encadenaba por los lazos de la sangre a esta dramática y verÃdica historia, sino que también, como lo supe pronto, nuestro maestro velero, MartÃn Holt, era hermano de uno de los mejores marineros del Grampus, uno de los que habÃan debido de perecer antes del salvamento de Arthur Pym y de Dirk Peters, efectuado por la Jane.
AsÃ, pues, entre los paralelos 83 y 84 Sur, unos marineros ingleses, actualmente en número de seis, habÃan vivido once años en la Tsalal: el capitán William Guy el segundo Patterson, y los cinco marineros de la Jane, que habÃan escapado milagrosamente de los indÃgenas de Klock-Klock. Y ahora, ¿qué iba a hacer el capitán Len Guy? Ni sombra de duda sobre sus propósitos. Él lanzarÃa a la Halbrane hacia el meridiano designado por Arthur Pym. La conducirÃa hasta la isla de Tsalal, indicada en el cuaderno de Patterson. Su lugarteniente, Jem West, irÃa donde él le ordenara que fuera. La tripulación no dudarÃa en seguirle, y no la contendrÃa el temor de los peligros que llevara una expedición que tal vez traspasaba los lÃmites asignados a las fuerzas humanas. El alma de dicho capitán estarÃa en ellos; el brazo de su lugarteniente dirigirÃa sus brazos.