Esfinge de los hielos
Esfinge de los hielos En 1675, antes de Cook, fue descubierta por el francés Barbe. Pero sin tener en cuenta que él era el segundo que la pisaba, el célebre navegante inglés la dio la serie de nombres
que hoy lleva. La goleta se dirigió a esta isla, cuyas nevadas cúspides, formidables de rocas antiguas, egnesia y esquisto arcilloso, suben 1200 toesas al través de las amarillentas nieblas del espacio.
El capitán Len Guy tenía intención de hacer escala durante veinticuatro horas en la bahía Real a fin de renovar su provisión de agua, pues las cajas se calientan fácilmente en el fondo de la cala.